Jarrón forrado con barro

Hacer un jarrón forrado con barro es una manualidad divertida y fácil. Sólo necesitamos un envase de plástico viejo que nos sirva de soporte para nuestro jarrón y un poco de arcilla sin cocción, para recubrirlo.

Jarrón forrado con barro

Esta manualidad es para los más grandecitos, o para que los chiquitos hagan con ayuda de un adulto.

Para hacer este jarrón de barro, no es necesario ser un artesano experto, simplemente basta con las ganas de hacer cosas y algún recipiente plástico que tengamos en casa y que deseemos reciclar.

Materiales:

– 1 envase de plástico (de yogur, mermelada, u otro)
– 1 bandeja de telgopor o similar (de las que vienen con las frutas)
– pegamento para telgopor
– arcilla roja
– pinturas acrílicas color marrón, ocre y blanco
– pinceles
– cúter
– aguja de tapicero
hilo sisal o cuerda

Procedimiento:

Realizaremos una imitación de vasija de barro muy simple. No necesita horneado y toma poco tiempo en endurecer.

Lavamos bien el envase y lo dejamos secar perfectamente. Si tiene etiquetas de papel, las retiramos con cuidado que no queden restos.

Para que la arcilla se pegue más firmemente, lijaremos apenas, la superficie del envase, de modo que quede rayada y permita una mejor adherencia.

Ahora, cortaremos la tapa del recipiente. Marcamos dos círculos en la bandeja, uno con un diámetro igual a la parte interior de la boca del envase y el otro, con diámetro dos centímetros mayor. En caso de que nuestro envase tenga boca cuadrada, cortaremos cuadrados acordes a sus medidas. Pegamos el círculo pequeño en medio del círculo mayor y dejamos secar bien.

Pintamos la tapa con las pinturas acrílicas formando vetas que imiten la madera. Para ello, debemos preparar al menos, tres tonos diferentes de marrón. Esto lo hacemos, mezclando distintas cantidades de marrón y ocre; marrón, ocre y blanco; marrón y blanco. Dejamos secar perfectamente.

Ahora vamos a forrar el envase con la arcilla. Para hacerlo, tomamos un trozo de arcilla y lo amasamos con el palo de amasar. Para que no se ensucie, podemos cubrir la arcilla con un film adhesivo, al igual que la superficie donde amasamos. O si nos es más fácil, podemos cubrir el palo con el film. Amasamos la arcilla hasta que quede bien fina (aproximadamente 2mm de espesor) y pareja. Forramos el envase, cuidando que se adhiera firmemente la arcilla. Dejamos secar hasta que esté dura.

Si lo deseamos, podemos dibujarle algún motivo o palabra o nuestro nombre sobre la arcilla, cuando comienza a endurecerse, pero antes de que esté muy dura. Debes tener cuidado de no hacer mucha fuerza con el instrumento que uses, para que no se desprenda la arcilla o se arruinará el trabajo.

Para darle un toque rústico, hacemos un orificio en el jarrón, con la aguja de tapicero y pasamos el hilo por él. Anudamos por dentro, para que no se suelte. Hacemos lo mismo con el centro de la tapa y le hacemos un nudo por fuera y otro por dentro, para que mantenga el hilo en su lugar. De esta forma, tendremos la tapa sujeta al jarrón.

También podemos decorar la boca del jarrón con varias vueltas de hilo y un lazo de remate. Ya tenemos un jarrón listo para guardar caramelos u otros objetos.

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