Bolso con una caja de cereales

Con una caja de cereales reciclada podemos hacer un bello bolso para llevar libros o cualquier cosa que desees. Es una tarea fácil y divertida.

Bolso con una caja de cereales

A la hora de hacer manualidades para niños es importante que sean divertidas y educativas. Una manera de incorporar la enseñanza en estas actividades, es realizarlas con materiales reciclados, fomentando así las conductas amigas del medioambiente y la moderación en el consumo. Como si fuera poco, el uso de materiales reciclables, nos significa un ahorro importante en materias primas.

En esta ocasión, reciclaremos las cajas de cereales, para convertirlas en bolsos, que pueden servirnos para envolver un regalo. Estos bolsos pueden ser personalizados (con elementos que identifiquen a su dueño) o temáticos (cumpleaños, día del amigo, etc). Incluso, si la caja está plastificada por dentro, podemos hacernos un bolso de paseo para llevar libros o lo que desees.

Materiales:

– caja de cereales
papel decorado grueso o papel autoadhesivo o papel tapiz de tela
– pegamento (adecuado al material elegido)
– cinta gruesa de raso, terciopelo, o cuero
– tijera o cúter
– sacabocados para perforar

Procedimiento:

Abrimos la caja por la parte superior y doblamos las aletas de la caja para adentro, para reforzar el borde. Lo pegamos con el pegamento elegido.

Cuando está seco, hacemos los agujeros para pasar la cinta, con el sacabocados, cuidando que todas estén a la misma distancia de los bordes y de dejar al menos 1cm de separación del borde de la caja.

Ahora vamos a forrar nuestro bolso con el papel decorado, que debe ser de un grosor suficiente para cubrir el diseño de la caja sin que se transparente. Además, el papel debe resistir el pegamento y el uso, sin que se rompa. Hay papeles decorados plastificados muy bonitos, que tienen mayor resistencia al uso.

Cortamos un rectángulo de papel suficiente para cubrir toda la caja y que sobre 0,5cm de lado, para solapar la unión. En la boca del bolso, doblaremos el papel hacia adentro, de modo que cubra las orejas de cartón que habíamos dejado anteriormente.

Colocamos el papel sobre una mesa o superficie lisa de trabajo. Aplicamos el pegamento a una de las caras mayores de la caja y la colocamos sobre el papel decorado, dejando 0,5cm de uno de los lados para el solape, cuidando de centrar la caja, para que nos quede papel para forrar la base y el borde de la caja.

Colocamos con cuidado, la caja sobre el papel, presionando para que se fije. Luego, alisamos con un paño limpio y seco, para sacar las burbujas que aire que pudieran quedar. Hacemos lo mismo con las otras caras laterales de la caja. Cuando cubrimos todo el lateral (incluido el solape), forramos la base, doblando con cuidado el papel. Finalmente doblamos el borde sobrante en la boca del bolso y lo pegamos.

Los agujeros para la cinta nos quedaron cubiertos con el papel, pero eso no es problema, volvemos a perforar con el sacabocados, haciendo coincidir con los anteriores. Ya podemos pasar la cinta y hacer un nudo en cada extremo, para que no se salga. Nuestro bolso está pronto.

Si queremos hacer un bolso de paseo, simplemente le hacemos una tapa, agregando un rectángulo de cartón a una de las aletas grandes de la caja (la pegamos con el adhesivo). En este caso es preferible usar papel autoadhesivo. En este caso, las asas deben estar colocadas más abajo o al costado, para que no estorben a la tapa. Para mantener la tapa cerrada, podemos utilizar velcro. La tapa debe ir forrada por dentro también, para cubrir la unión y para que sea más fuerte.

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