Portalápices de Frankenstein

Portalápices de Frankenstein, una sencilla manualidad inspirada en la noche de Halloween.

La celebración de Halloween es una oportunidad fantástica para crear todo tipo de manualidades. Calabazas, fantasmas, momias, brujitas y cientos de monstruos son los motivos preferidos para crear diferentes objetos decorativos.

En esta ocasión, hemos elegido un simpático Frankenstein para crear un portalápices de fieltro que, además de adornar tu escritorio, te será muy útil para ordenar los materiales que tantas veces andan dispersos sobre la mesa. También puedes usar este recipiente para guardar las golosinas que hayas recogido durante la noche de Halloween.

Para hacer este portalápices, necesitaremos:

Una lata de conservas vacía
Una lámina de fieltro verde
Media lámina de fieltro negro
Pedacitos de fieltro blanco y verde claro
Pegamento
Dos pequeños pompones negros
Cuatro imanes redondos
Un cordón negro
Pegamento

Cómo darle vida a nuestro Frankenstein:

En primer lugar, lavamos y secamos bien la lata. Si queda algún borde filoso, lo limamos con una lija.

Envolvemos la lata con el fieltro de color verde oscuro, cubriendo toda su superficie. Usaremos el pegamento para fijar bien la tela. Si sobra fieltro en el borde superior, lo doblamos y lo pegamos hacia el interior de la lata. Lo mismo hacemos en la base.

Una vez forrada la lata, comenzamos a crear el rostro.  Para el pelo, tomamos una tira de fielto negro con un ancho que cubra casi la mitad del portalápices. Cortamos picos en el borde inferior y lo pegamos en la parte superior de la lata, alineando bien los bordes.

Para los ojos, pegamos dos círculos de fieltro blanco y dos rectángulos negros, que serán las cejas. Coloca las cejas de forma diagonal, para darle una expresión más asustadiza. Completa los ojos pegando los pompones negros sobre los círculos blancos.

Para hacer la nariz, recortamos un semicírculo de fieltro en tono verde claro.

Con el cordón negro en forma de zigzag, hacemos la boca.

Colocamos dos imanes en cada lado del rostro, uno sobre otro, para formar los característicos tornillos de Frankenstein. No es necesario usar pegamento, pues el imán se adherirá por sí solo al metal de la lata.

Dejamos secar y ya podemos usar este original portalápices para guardar los objetos que deseemos. Con fieltro, tijeras y pegamento podemos decorar otras latas para hacer portalápices con diferentes monstruos. Prueba con Drácula, el Hombre Lobo o una Bruja. ¡Verás que en poco tiempo podrás crear una colección entera de portalápices para Halloween!

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